miércoles, 19 de febrero de 2014




"INTERVALOS, SERIES Y FARTLEK"
 
  En este artículo, me gustaría hablaros de otro tipo de entrenamiento dentro del ejercicio cardiovascular. Un tipo de entrenamiento muy efectivo y que da unos resultados increíbles.

 
 

  Son muchas las alternativas que existen para adelgazar, pero en mi opinión, esta es una de las más efectivas a todos los niveles, siempre que estés en un buen estado de forma, pues esta actividad genera un cierto impacto sobre el organismo. Este tipo de entrenamiento pone tus capacidades a un nivel superior,  mejora tu capacidad de recuperación, consiguiendo que tu metabolismo gane en rapidez y estado general; desarrolla  tu capacidad aeróbica y anaeróbica en un porcentaje muy alto  y consigue que pierdas el doble de grasa subcutánea, más que en los entrenamientos de carrera continua de trabajo exclusivamente aeróbico. Hoy os explicaré por qué.


 El entrenamiento fraccionado se divide en dos tipos: por series y por intervalos.

 

ENTRENAMIENTO POR INTERVALOS.

  Se denomina así, porque es un trabajo dividido y organizado en partes, con el fin de alcanzar un rendimiento óptimo mediante múltiples repeticiones fragmentadas por períodos de reposo o recuperación. Podremos llamarlo entrenamiento de intervalos, metabólico,  o de circuitos de alta intensidad (HIIT), y estaremos hablando de lo mismo.


  Fue Emil Zatopek, “la locomotora humana”, un corredor de larga distancia el que  popularizó este tipo de entrenamiento a finales de los años 40. Fue oro en los 10.000 metros y plata en los 5.000 en los juegos olímpicos de Londres en 1948, pero fue en los siguientes juegos de Helsinki, donde logró algo que aún nadie ha vuelto a conseguir y lo que le dio fama mundial,  ganó el oro en los 5.000, en  los 10.000 y en el maratón 



  Existen ya muchos estudios de larga duración que demuestran una gran ventaja de este tipo de entrenamiento sobre otros,  a la hora de mejorar no sólo la resistencia cardiovascular, sino también la quema de grasa.

  El estudio más reciente, compara el efecto de un entrenamiento aeróbico tradicional y un entrenamiento HIIT (alta intensidad), en la reducción de grasa subcutánea. Los sujetos con entrenamiento aeróbico perdieron de media 4.5mm, mientras que los que realizaron HIIT, perdieron 13.9mm, casi el triple, a pesar de consumir la mitad de energía durante el entrenamiento.
 
 
   Estudio EPOC: Estas siglas, significan “Excess post-exercise oxygen consumption” a lo que nosotros nos referimos como exceso de consumo de oxígeno post-ejercicio. Esto de una forma sencilla significa que, el consumo de oxígeno que tenemos una vez terminada una sesión de ejercicio físico, los cuales serán superiores a los niveles de consumo de oxígeno que podemos tener en reposo antes de comenzar a hacer ejercicio.
Asociado a este consumo de oxígeno elevado se relacionan el gasto energético, el cual durante la actividad aumenta considerablemente, pero una vez terminada la actividad el gasto energético no se reduce de golpe, sino que es progresivo hasta llegar a los ya mencionados niveles basales. Si el ejercicio que hemos realizado supone un esfuerzo ligero y de corta duración la recuperación será mucho más rápida que si realizamos un ejercicio de alta intensidad.

  El estudio más popular,  es el liderado por el Doctor Izumi Tabata, que en 1996 comparó los resultados de un entrenamiento tradicional aeróbico, una hora de ejercicio a media intensidad 70%, con uno basado en intervalos de alta intensidad como 4 minutos, alternando períodos de intensidad máxima de 20 segundos con descansos de 10 segundos, 5 días a la semana, durante 6 semanas. Los miembros del Grupo 1, el aeróbico, mejoraron su capacidad aeróbica, pero no su capacidad anaeróbica, http://definicion.de/potencia-anaerobica/ . En cambio, los del Grupo 2, HIIT, mejoraron su capacidad anaeróbica un 28%, y su capacidad aeróbica mejoró más que la del primer grupo. Este estudio, con diferentes variantes, popularizó el “método Tábata”, y probablemente sea el más conocido.


 



¿Cómo es posible que suceda esto?:


¿Cómo es posible quemar más grasa con entrenamientos anaeróbicos, que utilizan principalmente glucógeno como energía, que con entrenamiento aeróbico, que utiliza más % de grasa como sustento energético?; es muy sencillo. Al combinar intervalos de trabajo en alta intensidad con otros intervalos de menor intensidad sin llegar a la inactividad durante el periodo de recuperación, conseguiremos  acelerar la frecuencia cardíaca y hacer que vuelva a condiciones prácticamente normales en repetidas ocasiones; tras el  estrés de un ejercicio de estas características, tu organismo, debe regresar a su punto de equilibrio, la homeostasis, proceso que incluye la recarga de las reservas de energía, principalmente fosfocreatina y glucógeno, la regulación hormonal, la oxidación del ácido láctico, la disminución de la temperatura corporal y la propia adaptación al ejercicio realizado, ya que tu organismo fortalece mientras te recuperas, no durante el entrenamiento. Teniendo en cuenta esto, los dos motivos principales, son:

·         La diferente respuesta hormonal, con más producción de testosterona y hormona de crecimiento; mejora de la sensibilidad a la insulina en personas sedentarias, que implica menos probabilidad de acumular grasa y más facilidad para utilizarla como combustible.

·         El gasto energético post-entreno. Cuando terminas de entrenar, llega el momento de que tu cuerpo se recupere, para lo cual requiere oxígeno. La intensidad es  la variable principal que determinará el volumen del Exceso del Consumo de Oxígeno Post-ejercicio, EPOC. Este tipo de entrenamiento, funciona activando el sistema aeróbico, que empieza a consumir la energía de la grasa para llevar a cabo todas las actividades de recuperación, durante mucho más tiempo que un entrenamiento aeróbico.





 

*NO confundir series con los intervalos; la diferencia está en que las series, que pueden ser largas, medias o cortas,  el descanso puede ser completo mediante la inactividad;  en los intervalos los descansos son incompletos, mediante una cadencia suave de carrera o trote,  o mediante otra actividad cómo, ejercicios de fuerza, pliométrícos, ejercicios de técnica, etc.

 



S E R I E S.


  Cuando entrenes el atletismo, no debes basar tu entrenamiento solamente en la  convencional  carrera continua. Si no varías, llegarás al estancamiento y no podrás mejorar, aunque lo intentes repetidas  veces saliendo a correr repitiendo los mismos rodajes largos y haciendo el mismo recorrido, a la misma intensidad, distancia y mismo tiempo. Una sección en tu planificación, debería ser de entrenamientos por series.



  Un entrenamiento por series sigue el siguiente patrón: CORRER, DESCANSAR Y VOLVER A CORRER.

  Las series, sirven para entrenar tu potencia aeróbica, que es la capacidad de rendir al máximo durante el mayor tiempo posible; con este tipo de entrenamiento mejorarás la capacidad para utilizar mayor cantidad de oxígeno, obtendrás mayor tolerancia a los niveles de *lactato en tu organismo porque tu organismo se habituará a reciclarlo, habituando a tu cuerpo a responder frente a las diferentes demandas.
 

*Lactato o ácido láctico: El ácido láctico se produce principalmente en las células musculares y en los glóbulos rojos. Dicho ácido se forma cuando el cuerpo descompone carbohidratos para utilizarlos como energía durante momentos de niveles bajos de oxígeno. El nivel de oxígeno en el cuerpo podría bajar durante el ejercicio intenso o si la persona tiene una infección o una enfermedad.
 

  El tipo de serie variará en base a  la distancia para la que estés entrenando y según el objetivo que tengas propuesto. La distancia de una serie puede variar entre los 50 metros y los 5 kilómetros, siendo menor el tiempo de descanso en series cortas (por ejemplo, descansos de 45 segundos entre series de 400 metros) y mayor en series largas (por ejemplo, descansos de 2 minutos entre series de 1 kilómetro).



 
  Una forma muy efectiva de controlar los descansos es a través de tu frecuencia cardíaca, de forma que cuando termines de realizar una serie, y cuando tus pulsaciones se sitúen entre 122-130, será el momento idóneo para volver a realizar la siguiente.

  Dependiendo de la distancia a recorrer, si haces series cortas, entre 4 y 12 serían más que suficientes, y si son largas de más de 1 kilómetro, de 2 a 5 series es lo correcto.

  En caso de que tu objetivo sea  mejorar tus marcas personales, sería suficiente desarrollar el entrenamiento de series un solo día a la semana. En mi opinión, el día después del día de descanso sería perfecto,  para ir a pleno rendimiento y con tu organismo recuperado. De esta manera el efecto del entrenamiento será muy superior, porque habrás trabajado con un rendimiento también superior.

  En el caso de que estés comenzando a introducir series en tus rutinas de entrenamiento, te recomendaría encontrar  un ritmo adecuado en el que sentirse cómodo. Durante las posteriores sesiones de entrenamiento por series, tu ritmo se incrementará de forma progresiva, así que sé paciente y por favor, no te obsesiones con la velocidad!!

Dos ejemplos de series cortas y series largas:

  • Cortas: dos bloques de 5 series de 200 metros con un descanso de 45 segundos entre series y 1 minuto de descanso entre los dos bloques.

  • Largas: dos bloques de 2 series de 1000 metros con 1 minuto de descanso entre series y 2 minutos de descanso entre los dos bloques.






Tabla para entrenar.

  Si eres experimentado, o tienes un nivel de entrenamiento óptimo y quieres probar a bajar de 4’,30’’ el kilometro, en los 10 k, os dejo esta tabla para trabajarlo.
  
 

Distancia series
Franja temporal
Descanso
100
18´´- 22´´
30´´- 45´´
200
40´´- 45´´
45´´- 1´
300
55´´- 1´:05´´
45´´- 1´
400
1´:20´´- 1´:33´´
1´-2 ´
500
1´:50´´- 2´:00
1´- 2´
1000
3´:50´´- 4´:15´´
1´:30´´- 2´:30´´
2000
8´- 8´:45´´
2´- 3´


¿Cuándo empezar con las series?


  Está claro que como se conoce uno así mismo, no puede conocerte nadie, pero cuando hablamos de poner el cuerpo a prueba, la mano de un profesional es imprescindible. Si eres un principiante y nunca has corrido, lo ideal es no empezar con este tipo de entrenamiento de condición superior, hasta los cuatro meses y medio o  el quinto mes de entrenamiento de puesta a punto. 

  La rapidez de la incorporación de las series en tu rutina, estará determinada por tu condición física. A nivel personal, creo que un corredor no debería incorporar las series en sus entrenamientos si no ha participado antes en alguna carrera, si no entrena un volumen mayor de 20 kilómetros semanales, o si no lleva corriendo de forma continuada unos 5 meses.
 

 
  Una forma práctica de saber si es el momento de incorporar series a tu plan de entrenamiento es, cuando seas capaz de bajar de 30 minutos en 5 kilometros, de 50′ en el 10 kilometros, y de 1h50 en medio maratón, 21,097 kilómetros o de 4h en maratón, 42, 195 kilometros.

 


 
 

F A R T L E K.
 

  Entrenamiento de cambios de ritmo o “Fartlek”, deriva de un anglicismo,  continuo variable” -juego de velocidades-. Creado por el sueco Gosse Holmer (1930) y popularizado por Gösta Olander en los años 1930 y 1940.

  El Fartlek clásico, de Holmer & Olander, se realizaba en un terreno natural, en un circuito no preestablecido, con diferentes desniveles, inclinaciones y posibles obstáculos, que hacían al corredor improvisar y acelerar, adaptándose al terreno siguiendo sus propias sensaciones, sin la utilizar pulsómetro ni dispositivos, variando el ritmo y manteniéndolo en todo momento controlado.

  Lo principal en  sesión de fartlek es la calidad, cambios de ritmo alternando las vías aeróbica y anaeróbica. La frecuencia cardíaca debería oscilar entre las 140-170 pulsaciones/minuto, con lo que la duración de la sesión, no debería de sobrepasar los 45 minutos para alguien que empiece a utilizar este método de entrenamiento: para trabajar fondo, 60 minutos, 40-60 minutos para el trabajo de medio-fondo, y de 20-30 minutos para entrenamientos de velocistas. Una sesión de fartlek puede realizarse por tiempos o por distancias.

 

Fartlek sueco; por tiempos:


  Alternancia de intervalos de tiempo de carrera rápida y carrera lenta. Por ejemplo: 2 minutos rápido, 1 minuto de recuperación. El objetivo es llegar al umbral anaeróbico y mantenerlo el mayor tiempo posible.

Fartlek polaco; por distancias:


  Previa señalización de distintos tramos que serían distancias a recorrer, los recorreríamos con diferentes ritmos: 300 metros rápido, 150 metros de recuperación.

 

  Existen varios tipos más de Fartlek, como el Fartlek por terreno, donde se realizan bajadas controladas o subidas explosivas en zonas con grandes desniveles,  el Fartlek por pulsaciones, que requiere un control más exhaustivo del entrenamiento, como recuperar hasta bajar de las 150 pulsaciones y seguidamente subir el ritmo hasta llegar a las 185 pulsaciones.

 
 
Recuerda. El fartlek hará que...:

·         Tu cuerpo asimile mejor los cambios de ritmo.

·         Mejora tu respiración al adaptarse a ritmos más rápidos.

·         Posibilita el entrenamiento de diferentes sistemas aeróbicos.

·         Permite saber cuáles son tus posibilidades y dónde están tus limitaciones.

·         Mejora tu capacidad aeróbica (resistencia aeróbica general y específica), la economía en carrera (velocidad) y la forma muscular (fuerza).




 

INTERVALOS DE ALTA INTENSIDAD, “HIIT".

 
  El HIIT consiste en intercalar periodos de entrenamiento cardiovascular en alta intensidad a un 80%-90% de nuestra Frecuencia Cardíaca Máxima (FCmáx), seguido de periodos cortos de ejercicio cardiovascular a una frecuencia moderada, entre un 50%-60% de nuestra FCmáx. Generalmente suele seguir una proporción temporal de 1:3 a la hora de intercalar los intervalos de intensidad elevada con los de intensidad moderada.


 
Ejemplo de HIIT para un corredor:

1.      15-20 minutos de calentamiento al 50%-60% FCmáx.

 

2.      9 series de 30 segundos, o de 200 m, al 80%-90%  de la FCmáx. Recuperación activa durante 90 segundos al 50%-60% FCmáx.

 

3.      10 minutos de enfriamiento al 50%-60% FCmáx.   


 


*Para los adictos al GYM, el entrenamiento HIIT, también puede hacerse con las mismas pesas, y es la forma perfecta de definir sin hacer ejercicio cardiovascular, al que tantos temen por no comprometer su volúmen muscular.  
*Para cuando llueve, o en ocasiones concretas, el entrenamiento HIIT, también puede realizarse en distintos aparatos, como la elíptica o en la cinta de correr, incluso se puede realizar en la bicicleta, con LA NATACIÓN, saltando a la cuerda, con series de entrenamiento militar, o corriendo en circuito urbano. Los numerosos beneficios del HIIT son prácticamente los mismos que en los entrenamientos por intervalos.


  En definitiva, si quieres perder peso, debes elegir las actividades que más se adapten a tus necesidades, ya que independientemente del tipo de entrenamiento que vayas a realizar, perderás peso en mayor o menor grado. Aplicando este tipo de entrenamiento a tu rutina, mejorarás de forma rápida y evidente, además de mejorar considerablemente tu estado de forma física.


 

 
"Recuerda que el éxito es dependiente del esfuerzo, pero no inviertas todo tu tiempo en un sólo esfuerzo, porque cada cosa requiere su tiempo."
 
Eduardo Pino.

 

 

martes, 14 de enero de 2014




"AZÚCAR, DULCEMENTE TÓXICO."


  Por azúcar, no hay que entender solo la sustancia blanca y granulada que ponemos en el café (la sacarosa), sino también el jarabe de maíz de altísimo contenido en fructosa, muy frecuente en refrescos y dulces; para mí, el aditivo más demonizado. En este artículo, quiero hablaros de hasta donde considero que llega la peligrosidad de este veneno para la salud humana y las consecuencias que su consumo conlleva.   


 


CUÁNTO CONSUMIMOS. 

  En mi opinión, el consumo excesivo de azúcar, es la causa por la que el numero de obesos y diabéticos en Estados Unidos se haya disparado en los últimos 30 años, que en España el 40% de la población padezca sobrepeso y obesidad, y de que la obesidad infantil haya aumentado hasta un peligroso 30%, según datos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).  La OMS recomienda 60 gramos al día, los norteamericanos  duplican esa cantidad, casi les alcanzamos en los 4 últimos años con un ascenso imparable en su consumo. 
  El azúcar, es la causa dietética de varias dolencias crónicas, generalmente consideradas consecuencias del estilo de vida occidental como hipertensión, enfermedades cardíacas y hasta algunos cánceres.
 
  Mi postura es que, más allá de sugerir que una dieta saludable debe incluir más frutas y verduras y tal vez menos grasas y sal, está en afirmar que un ingrediente de nuestra dieta, que además de ser un capricho, es tóxico.

 * A principios de los 80, el jarabe de maíz alto en fructosa, sustituyó a la sacarosa en muchos refrescos, precisamente porque esta tenía, en dicha época, fama de nociva. Entonces, de repente, el jarabe de maíz apareció como una alternativa saludable. Así lo percibió el consumidor. Además, era más barato que la sacarosa, toda una ventaja competitiva para la industria. Hoy la situación se ha invertido y el azúcar refinado protagoniza su regreso a la industria alimenticia como la alternativa saludable al jarabe de maíz. En mi opinión, jarabe de maíz de alto contenido en fructosa, azúcar…, no hay diferencia.

  La demanda mundial de azúcar, creció en los dos últimos años, alrededor del 1,7%. Pero mientras en el mundo desarrollado disminuye progresivamente su consumo, aumenta con energía en los países en desarrollo, de hecho, se espera que cada habitante de China consuma 40 kilos de azúcar al año cuando acabe la década, mientras que en los países desarrollados no se mantendrá la media por encima de 35 kilos de azúcar al año.
  En España, cada uno de nosotros se come o bebe unos 28 kilos anuales. Según la primera Encuesta Nacional de Ingesta Dietética Española (ENIDE), lo que más nos pierde son los zumos y refrescos, el quinto elemento más consumido, por encima de legumbres pescados o cereales; y por debajo de las bebidas alcohólicas!!

El origen de la tendencia a engordar está en el exceso de hidratos de carbono que ingerimos y, en concreto, en los refinados: Azúcar, dulces, pan, pastas, etc. Este tipo de alimentos da lugar un exceso de insulina y a la conocida comoresistencia a la insulina (la insulina es la hormona que, entre otras cosas, "decide" si lo que comemos se quema o se almacena).



TECNICISMOS FRECUENTES.


  El azúcar refinado (la sacarosa) se compone de una molécula de glucosa unida a otra de fructosa. La fructosa, que es casi dos veces más dulce que la glucosa, es lo que distingue al azúcar de alimentos como los cereales o patatas, ricos en hidratos de carbono que en la digestión se descomponen exclusivamente en glucosa. El jarabe de maíz, que es la forma en que principalmente se consume la fructosa, se compone de un 55% de fructosa y un 45% de glucosa. Cada uno de estos azucares termina en nuestro intestino como glucosa y fructosaLa pregunta correcta: No debería ser que tipo de de azucares peor o mejor, sino cuales son los efectos del consumo de ambas en nuestro cuerpo.

  Durante mucho tiempo, lo peor que escuchábamos del azúcar, es que causaba caries y prestaba calorías huecas (sin más nutrientes que su propia energía) y que tomábamos mucho, debido a que sabía bien. Con independencia de la validez de lo anterior, de lo que no hay duda es de que se trata de un argumento muy cómodo. Permite que todo el mundo le eche la culpa de la obesidad, y por extensión, de la diabetes, al hecho de comer en exceso y no hacer ejercicio ya que, en definitiva, una caloría es una caloría venga de donde venga…, pues nada más lejos de la realidad.
 
  Mi concepto: siguiendo los pasos de auténticos investigadores y expertos como "Robert Lusting" o "Gary Taubes", el consumo de azúcar, tiene que ver con unas características únicas y no con el consumo de calorías vacías; exactamente con la forma en que nuestro cuerpo metaboliza la fructosa que contiene, que puede hacer que sea perjudicial, al menos si se consume en determinadas cantidades.

  Isocalórico pero no Isometabólico: Podemos ingerir 100 calorías de azúcar refinado (50% glucosa y el 50% fructosa) y 100 calorías de glucosa de almidón (una patata, pan, u otra fuente de almidón), y ambas, se metabolizarán de forma diferente y tendrán un efecto distinto en el organismo. Las calorías serán las mismas, pero las consecuencias metabólicas serán totalmente diferentes.

  El consumo de azúcar significa por lo tanto, más trabajo para el hígado que si se consume la misma cantidad de calorías de almidón. Además, si se toma ese azúcar en forma líquida, ya sea en zumos o refrescos, (zumo de frutas envasado: 200ml, contienen 20g; refresco, 330 ml , unos 35 gramos de azúcar), la fructosa y glucosa llegarán al hígado con mucha más velocidad  que si te comes una manzana. Por tanto, la velocidad con la que el hígado tiene que hacer su trabajo, afectará directamente a la velocidad con la que tiene que metabolizar la fructosa y la glucosa.

* El componente de fructosa del azúcar y del HFCS (jarabe de maíz de alta fructosa), se metabolizan principalmente en el hígado, mientras que la glucosa del azúcar y los almidones se metabolizan en cada célula del cuerpo.


TIPOS DE AZÚCAR.


  Existe gran confusión respecto al significado de “azúcar”. Solemos identificar con la materia blanca con que endulzamos el café, y casi siempre el del bar con un sobrecito que lo acompaña, pero ese es solo un tipo, la sacarosa. Tanto ella como la lactosa, la glucosa, la fructosa…son carbohidratos con un gran parentesco. He aquí algunos de los más básicos y sus “familiares” más cercanos.




MIEL: Contiene fructosa y glucosa. Su aporte calórico es similar al de la sacarosa, aunque tiene nutrientes de vital importancia, entre otras muchas, positivas y únicas propiedades, como antioxidantes, vitaminas, minerales,  de los cuales carecen todos los demás. Endulza el doble que el azúcar de mesa y por tanto necesita menos cantidad, con lo cual, yo la considero la mejor opción con diferencia.

 

 
FRUCTOSA: Presente en las frutas y la miel, extraída y concentrada, se usa como azúcar alternativo. Es apta para diabéticos, pero tiene un alto contenido calórico.
 








 
AZUCAR MORENO: Se obtiene mezclando azúcar más grueso con jarabe de melaza. A efectos nutricionales, apenas se diferencian.
 









GLUCOSA: Es el compuesto orgánico mas abundante de la naturaleza. Para su uso industrial se obtiene del almidón de cereales. Por su rápida absorción la usan determinados deportistas.
 


 
 



MELAZA DE CAÑA: Es el producto que queda tras extraer los azucares de la caña. Se usa para elaborar azúcar moreno, en algunas bebidas alcohólicas y como edulcorante, aunque tiene muchas más calorías que la sacarosa.
 
 
 
 


          
AZUCAR DE MESA: Lo que solemos  llamar azúcar se denomina sacarosa y es un disacárido formado por una molécula de glucosa y una de fructosa. Se obtiene de la caña o de la remolacha.

 
 



JARABE DE MAIZ: líquido obtenido del almidón o fécula de maíz. Como la sacarosa, está formado por glucosa y fructosa,  con mayor contenido de fructosa. Se usa en la elaboración de bebidas.
 
 
 



 
LACTOSA: el azúcar de la leche. Es menos dulce y soluble que la sacarosa y a veces difícil de absorber por el sistema digestivo.


* Cada persona tiene diferentes niveles de respuesta a la insulina, que únicamente depende de factores genéticos. Cada uno deberá conocer su metabolismo en este sentido e ir testando la cantidad de hidratos de carbono "buenos" que mejor se ajustan a su naturaleza. Y siempre evitando los "malos" (refinados de rápida absorción).


SÍNDROME METABÓLICO.



  Se sabe, que al menos en ratas y ratones de laboratorio, si la fructosa alcanza el hígado en la cantidad suficiente y la velocidad necesaria, éste la convertirá en su mayor parte en grasa. Pues bien: este proceso parece inducir resistencia a la insulina, problema fundamental asociado a la obesidad y también a afecciones vinculadas a cardiopatías y diabetes tipo 2, común en personas con sobrepeso.
  Cada vez está más claro, y hablo de entre los profesionales de la salud, que el estado conocido como síndrome metabólico (también conocido como síndrome de resistencia a la insulina) es uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiacas y diabetes, si no el principal. En EEUU, alrededor de 75 millones lo padecen, en España, según estimaciones, uno de cada tres adultos podría padecerlo.
  Si usted padece sobrepeso, hay un gran número de posibilidades de que tenga el síndrome metabólico, razón por la cual será también más probable que sufra un ataque al corazón o se convierta en diabético, o ambas cosas; cosas de las cuales una persona delgada no ésta libre totalmente de riesgo.

  Sufrir síndrome metabólico: significa que las células del cuerpo hacen caso omiso de la acción de la hormona insulina, una situación conocida técnicamente como Resistencia a la Insulina.
  ¿Qué causa esta resistencia?: pues hoy por hoy, los investigadores se declinan a pensar que está muy relacionada con la acumulación de grasa en el hígado.
¿Qué hace que el hígado humano acumule grasa?: gran parte puede atribuirse a la predisposición genética, ahora bien, existe la posibilidad de que esa acumulación esté relacionada con el consumo de azúcar.


RELACIÓN CON EL CÁNCER.


  Una de las enfermedades que aumenta con la incidencia de la obesidad, la diabetes y el síndrome metabólico, es el cáncer. De la conexión entre obesidad, diabetes y cáncer, se hablo por primera vez en 2004 en estudios realizados sobre grandes poblaciones por investigadores del instituto Internacional de Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sobre eso, no hay discusión; es más probable que padezca usted cáncer si es obeso o diabético que si no lo es y que es más probable que tenga usted cáncer si sufre el síndrome metabólico que si no lo sufre.


  La mayoría de investigadores coinciden en que la relación entre el estilo de vida occidental y el cáncer se manifiesta precisamente a través de esta asociación con la obesidad, la diabetes y el síndrome metabólico, que si no lo sufre. Consideran, que el problema de la resistencia a la insulina, es que nos empuja a segregar más insulina y, en concreto un tipo de insulina (así como una hormona relacionada, conocida como factor de crecimiento insulínico), que fomenta el desarrollo de tumores. Las células de muchos canceres dependen de la insulina, ya que ésta les proporciona el combustible
-azúcar en sangre-  que necesitan para crecer y multiplicarse. A mayor cantidad de insulina, mejor crecen y se multiplican las células.

* Hasta cerca de los años 70, los expertos en nutrición recomendaban dietas altas en proteínas y bajas en hidratos de carbono como las más sanas. En ese momento, unos pocos expertos influyentes empezaron a cambiar de opinión a toda la comunidad médica y a la sociedad, inclinándose por las dietas altas en hidratos de carbono, generando la mayor epidemia de obesidad de la historia.


* EL ÚNICO Y EXCEPCIONAL CASO EN QUE VEO ÚTIL EL AZÚCAR REFINADO PARA LA NUTRICIÓN, ES EN EL DEPORTE:  es en el caso en que necesitamos recuperar rápido después de un duro entrenamiento, de cara a otro entrenamiento próximo, o si vamos a dejar descansar el cuerpo menos de 8 ó 10 horas hasta el siguiente entrenamiento en el día siguiente; esto tampoco debería hacerse de una forma sistemática, en caso de necesitar hacerlo, existen otras soluciones. De este modo, devolvemos al músculo parte de su energía de forma más rápida, para que pueda seguir acumulando más y mejor en las siguientes ingestas de carbohidratos complejos, que es de los que se deben nutrir  nuestros músculos para tener niveles óptimos de energía.



CONCLUSIÓN.


  Para terminar, deciros, que aunque en muchas ocasiones en el artículo, os haya estado hablando de cosas que no podemos ver como un hígado graso, resistencia a la insulina y todo lo demás, si hay algo más claro aparte de que estar obeso cause la aparición de la resistencia a la insulina, es la propia dieta que uno sigue. En este caso, y si aceptamos esto, es difícil sustraerse a las conclusiones de que el azúcar puede causar algunos tipos de cáncer por lo menos, por radical que pueda parecer.

  A mi parecer, la idea de que las personas obesas carecen de fuerza de voluntad es falsa. Es la presencia constante del azúcar en la dieta la culpable de la epidemia de obesidad.

  Yo, hace tiempo que he eliminado el azúcar refinado de mi dieta porque creo que, en última instancia, hacerlo es algo que está en mi mano para reducir el riesgo de cáncer y demás patologías. El azúcar me da miedo.

  Un libro imprescindible para los forofos y profesionales de la nutrición. Si te gusta el tema, no deberías dejar de leerlo. Why we get fat  (por qué engordamos) Gary Taubes.